Tras la información publicada en el diario El Mundo el pasado viernes 19 denunciando prácticas irregulares en la empresa Creditaxi, con sede en el edificio de la Asociación Gremial Madrid, ésta ha decidido rescindir el contrato de alquiler que había sido recientemente ampliado, según explica en un comunicado.
Insisten desde la Asociación Gremial de Madrid que se trata de una práctica “totalmente prohibida” por el Reglamento de Servicios de Transporte Público Urbano de Automóviles de Turismo. En su artículo 17, apartado 5 recoge que “se prohíbe el arriendo, cesión o traspaso de la explotación de las licencias y de los vehículos afectos a las mismas al margen del procedimiento regulado en este artículo”.
Desde la asociación señalan que “ha sido la única Junta Directiva en nuestra entidad que ha tenido el arrojo y la valentía de denunciar las prácticas de subarriendo sin proteger a ninguna de las empresas que supuestamente pudieran estar realizando estas prácticas totalmente prohibidas por la legislación vigente”
Sin embargo, recuerdan desde la organización que la práctica del subarriendo en el taxi “no es algo novedoso puesto que algunas personas lo llevan haciendo desde hace muchos años y nunca antes se denunció públicamente”.